Patologías

Prolapso Rectal

El prolapso rectal consiste en la salida parcial o completa del recto a través del ano y suele asociarse a debilidad del suelo pélvico y del esfínter anal.

¿Qué es el prolapso rectal?

El prolapso de recto consiste en la salida del recto a través del ano. Esta situación suele acompañarse de una debilidad del esfínter anal, lo que explica que muchos pacientes presenten manchado de heces o de moco por el ano.

Puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque es más frecuente en mujeres de edad avanzada, especialmente durante la séptima y octava décadas de la vida.

Causas del prolapso rectal

El origen exacto del prolapso rectal no se conoce con precisión. Sin embargo, se ha asociado a diversos factores, lo que sugiere que se trata de una patología de origen multifactorial.

Entre los factores más relacionados se encuentran:

  • Estreñimiento crónico
  • Debilidad de los esfínteres anales
  • Partos vaginales previos
  • Alteraciones de la musculatura asociadas al envejecimiento
  • Problemas neurológicos, como alteraciones de la médula espinal

Prolapso rectal y hemorroides: ¿son lo mismo?

El prolapso rectal no es lo mismo que las hemorroides, aunque en ocasiones puedan confundirse por su aspecto externo.

En el prolapso rectal, el tejido que protruye a través del ano es el recto, mientras que en las hemorroides lo que sobresale son los paquetes hemorroidales, no el recto.

Ambas entidades pueden producir síntomas similares, como manchado de heces o moco y la presencia de tejido que protruye por el ano, pero su origen y tratamiento son totalmente distintos.

Tratamiento del prolapso rectal

El tratamiento del prolapso rectal es siempre quirúrgico. La técnica empleada depende de diversos factores, entre los que se incluyen:

  • El tamaño del prolapso
  • La edad del paciente
  • La condición médica general

Existen dos grandes vías de abordaje quirúrgico:

  • Abordaje abdominal, que actualmente se realiza con mayor frecuencia mediante cirugía mínimamente invasiva, de preferencia robótica
  • Abordaje perineal, más utilizado en pacientes de edad avanzada o con mayor riesgo quirúrgico

La elección de la técnica se realiza de forma individualizada, con el objetivo de corregir el prolapso y mejorar los síntomas, preservando en la medida de lo posible la función anal.

Valoración especializada

Si presenta síntomas compatibles con un prolapso rectal o nota la salida de tejido por el ano, le recomendamos una valoración por un especialista en coloproctología.

Puede ponerse en contacto con nuestro equipo a través del siguiente formulario para una evaluación personalizada.








    Contenido médico revisado por
    Dr. Sebastiano Biondo y Dr. Eloy Espín — Cirujanos colorrectales, Board Europeo de Coloproctología (EBSQ-UEMS), Centro Médico Teknon (Barcelona).
    Última revisión: junio de 2026.

    Preguntas frecuentes sobre prolapso rectal

    ¿Qué es el prolapso rectal?

    El prolapso de recto consiste en la salida del recto a través del ano. Puede tratarse de una salida parcial o completa del recto.

    ¿El prolapso rectal es lo mismo que las hemorroides?

    No, no es lo mismo. En el prolapso rectal el tejido que protruye a través del ano es el propio recto, mientras que en las hemorroides lo que sobresale son los paquetes hemorroidales.

    ¿Cuáles son los síntomas y las causas del prolapso rectal?

    Los síntomas incluyen manchado de heces o de moco por el ano y la presencia de tejido que protruye a través del ano. Entre las causas y factores de riesgo figuran el estreñimiento crónico, la debilidad de los esfínteres anales, los partos vaginales previos, las alteraciones de la musculatura asociadas al envejecimiento y los problemas neurológicos. Es más frecuente en mujeres de edad avanzada, especialmente durante la séptima y octava décadas de la vida.

    ¿Cómo se trata el prolapso rectal?

    El tratamiento del prolapso rectal es siempre quirúrgico. Puede realizarse mediante un abordaje abdominal con cirugía laparoscópica o mediante un abordaje perineal, esta última opción indicada en pacientes de edad avanzada o con mayor riesgo quirúrgico.