Patologías

Pólipos Colorrectales

Los pólipos de colon y recto son lesiones frecuentes que, aunque suelen ser benignas, pueden tener importancia por su relación con el cáncer colorrectal

Los pólipos son lesiones que se producen como consecuencia del crecimiento anormal de células en el interior del intestino grueso, que incluye el colon y el recto.

¿Qué son los pólipos de colon y recto?

Los pólipos se originan por un crecimiento anómalo de la mucosa intestinal. Pueden adoptar distintas formas, siendo las más habituales:

  • Pólipos sésiles, que crecen de forma plana o en meseta
  • Pólipos pediculados, que presentan un cuello o tallo largo

Se estima que aproximadamente el 20 % de la población desarrollará algún pólipo a lo largo de su vida. Aunque la mayoría son benignos, la relación entre determinados tipos de pólipos y el cáncer colorrectal está ampliamente demostrada.

Localización de los pólipos

Los pólipos pueden aparecer en cualquier segmento del intestino grueso, aunque son más frecuentes en la parte final del colon, especialmente en el sigma y el recto.

Síntomas de los pólipos

La mayoría de los pólipos no producen síntomas y se detectan de forma incidental durante estudios del intestino.

En algunos casos pueden manifestarse con:

  • Sangrado digestivo
  • Salida de moco
  • Cambios en el ritmo intestinal

Diagnóstico de los pólipos

El diagnóstico de los pólipos se realiza principalmente mediante endoscopia, que permite visualizar directamente el interior del intestino mediante un tubo flexible con fibra óptica.

También pueden detectarse mediante estudios radiológicos con contraste, aunque la colonoscopia es la técnica de referencia.

Tratamiento de los pólipos

Dado que no es posible predecir con certeza qué pólipos pueden evolucionar a cáncer, se recomienda que todos los pólipos detectados sean extirpados y analizados mediante estudio histológico (biopsia).

En la gran mayoría de los casos, la extirpación puede realizarse durante la colonoscopia, sin necesidad de ingreso hospitalario.

Incluso en algunos pólipos en los que se detectan células malignas, la resección endoscópica puede ser suficiente como único tratamiento.

Seguimiento

Tras la extirpación de los pólipos, estos pueden reaparecer en aproximadamente un tercio de los pacientes. Por este motivo, se recomienda un seguimiento periódico mediante colonoscopia, habitualmente cada cinco años, aunque la frecuencia puede variar según los hallazgos y los factores de riesgo individuales.

Valoración especializada

Si se le han detectado pólipos de colon o recto, presenta síntomas digestivos o tiene antecedentes familiares, le recomendamos una valoración personalizada por un especialista en coloproctología.

Puede ponerse en contacto con nuestro equipo a través del siguiente formulario para una evaluación individualizada.