Patologías

Fisura Anal

La fisura anal es una pequeña herida en la piel del ano que suele provocar un dolor intenso después de evacuar y, en ocasiones, un leve sangrado de sangre roja.

¿Qué es la fisura anal?

La fisura anal es una pequeña lesión o desgarro en la piel del ano. El síntoma más característico es un dolor severo que aparece habitualmente unos minutos después de ir de vientre y que puede durar desde minutos hasta varias horas. En algunos casos se acompaña de un ligero sangrado de sangre fresca.

La fisura anal no tiene relación con el cáncer. Su origen más frecuente es el paso de heces duras, habitualmente asociado al estreñimiento, aunque también puede aparecer tras episodios de diarrea.

Tipos de fisura anal

Desde el punto de vista clínico, las fisuras anales se clasifican en:

  • Fisura anal aguda: de corta evolución, generalmente con menos de una semana de duración.
  • Fisura anal crónica: cuando persiste más de una semana o aparece de forma recurrente.

Tratamiento de la fisura anal

En la mayoría de los casos, el tratamiento de la fisura anal es médico y sin necesidad de cirugía, logrando la curación en aproximadamente el 90 % de los pacientes.

Tratamiento conservador inicial

El primer objetivo del tratamiento es corregir el hábito deposicional y reducir el traumatismo durante la evacuación:

  • Aumentar la ingesta de agua y fibra
  • Disminuir el estreñimiento y el esfuerzo defecatorio

Se recomiendan además los baños de asiento con agua caliente, que ayudan a relajar la musculatura del ano y aliviar el dolor. En algunos pacientes se asocia el uso de cremas específicas como tratamiento local.

Tratamiento médico en fisuras crónicas

En los pacientes que no responden al tratamiento inicial o en aquellos con fisuras crónicas, se puede añadir tratamiento dirigido a relajar el esfínter anal, mediante:

  • Cremas específicas
  • Tratamiento oral
  • Inyecciones en casos seleccionados

Tratamiento quirúrgico

Cuando la fisura anal no responde al tratamiento médico, puede recomendarse tratamiento quirúrgico. La cirugía consiste en seccionar una pequeña porción del esfínter anal interno, lo que reduce la tensión y permite la cicatrización de la lesión.

En la mayoría de los casos se realiza de forma ambulatoria. En pocas ocasiones interfiere de forma crónica con la continencia fecal. Cuando está indicada, la cirugía presenta una alta eficacia, con tasas de curación superiores al 95 %.

Valoración especializada

Cada paciente requiere una valoración individualizada. Si presenta síntomas compatibles con una fisura anal o desea una evaluación personalizada, le recomendamos ponerse en contacto con nuestro equipo especializado.