
La fisura anal es una pequeña lesión en el canal anal que puede generar un dolor intenso, a menudo descrito como incapacitante, especialmente durante la defecación. En muchos pacientes, la fisura se cronifica debido a un aumento del tono del esfínter anal, lo que dificulta su cicatrización espontánea.
El tratamiento inicial incluye medidas médicas; sin embargo, en fisuras persistentes ofrecemos alternativas avanzadas que evitan la cirugía en la mayoría de los casos.
Pomadas con relajantes musculares. Utilizamos fórmulas magistrales con una eficacia superior al 70%.
Toxina botulínica (Botox). La infiltración de toxina botulínica permite relajar de forma controlada el esfínter anal, favoreciendo la cicatrización sin necesidad de cirugía.
En situaciones seleccionadas, se valoran otras opciones quirúrgicas altamente precisas. Nuestro objetivo es evitar el dolor, conseguir la curación y evitar las secuelas.
Somos un equipo de cirujanos especialistas en colon y recto con amplia trayectoria en el manejo de patología anal, incluyendo casos complejos y de alta especialización.
Nuestro compromiso es ofrecer una atención altamente personalizada, combinando rigor clínico, tecnología avanzada y técnicas mínimamente invasivas, en un entorno de máxima discreción y confort.